Meeting Of Rosca 2017

*Para leer este artículo en forma de crónica no es necesario saber de grafiti ni de arte urbano y mucho menos los nombres que se puedan mencionar. Cabe aclarar que el proceso de cada artista es muy profesional y que no se demerita su participación en el evento internacional de graffiti y arte urbano Meeting Of Styles.

El día 3 de noviembre del año 2017 comenzó como un viernes normal de ese semestre, levantarse temprano, desayunar y esperar el momento en el que tengo que encontrarme con mi tutor de proyecto de grado, listo, hasta ahí todo normal. Según la programación distribuida por redes, el evento de graffiti y arte urbano conocido como Meeting Of Styles comenzaría a las 10 de la mañana. Como yo me conozco a mi gente y además soy la única persona puntual que he conocido en la vida, sabía que nadie iba a llegar tan temprano a ocupar su lugar y a pintar su parte, entonces decidí dar algo de tiempo a que realmente comenzara el evento. La idea era caer a las 2 de la tarde, pero la forma tan inclemente de llover durante esos días en la ciudad era casi apocalíptica, se acumulaban grandes montañas de granizo por todas partes y eso jodía todo tipo de movilidad. Aun así, apenas escampó, tomé rumbo hacia el evento, esperando que no lloviera más tarde, ahí me encontraría con un parcero con el que comparto el gusto por el graffiti y en general por la cultura Hip Hop.

Farid Rueda – México – Proceso

Farid Rueda – México – Proceso

Cuando llegué a la calle 72 con carrera 24, lugar donde ocurría el evento, tuve la suerte de que lo primero que vi a la derecha de la entrada fuera el trabajo que estaría realizando Farid Rueda, un artista urbano mexicano con una habilidad y creatividad excelentes y que, para mí, representaría lo mejor del evento. Mientras esperaba a mi parcero, comencé a caminar un poco alrededor a ver quién más estaba pintando por ahí, vi algunos espacios aún vacíos, cosa nada rara en un país donde casi todas las personas optan por la impuntualidad. En la mera entrada, sobre la 72, desde el inicio se empezaban a ver los bosquejos trazados por Soide y Wake, representantes colombianos, quienes a diferencia de todos los demás participantes, no se dejaron disipar ni por la lluvia ni por visitas esporádicas de compañeros y fanáticos, además de ser de los pocos (o los únicos) que acoplaron sus ideas en una pieza única, aprovechando que compartirían spot(1). Muy juiciosos los muchachos. Aparte de la lluvia y otras vicisitudes, es molesto notar la falta de disciplina de los artistas al momento de llevar a cabo una intervención del calibre de un grafiti o un mural. En todo momento se los ve dispersos por todas partes con cortos intervalos de tiempo en los que uno como espectador se puede deleitar con su trabajo. Y esto es un problema no sólo de este evento, sino de cada oportunidad de ver a cualquier persona realizar una obra así: el trabajo para ellos toma más de lo necesario, pues, no se centran en la tarea propuesta por la ocasión. Al recorrer la ciudad es posible vislumbrar esto, al ver trabajos sin acabar o a medio hacer.

A nivel nacional, uno de los mayores problemas del grafiti y de intervenciones conjuntas como en eventos de este estilo, es la falta de trabajo en grupo al momento de compartir espacios. Mientras que en otros países (la mayoría), los murales trabajados en grupo se componen en una sola pieza conjunta, unida por ideas similares o colores (composición), aquí en Colombia, no se supera el simplismo de hacer un collage de estilos que no concuerdan entre sí. Mientras el ego de cada uno esté saciado, nadie va a dar más de sí para que se luzca un trabajo complejo y completo.

 Wake – Colombia – Proceso

Soide – Colombia – Proceso

Ya habiéndome agrupado con mi parcero, nos dispusimos a dar la ronda completa al espacio que estaba siendo intervenido en ese momento. Nos quedamos un rato viendo la intervención del Pez, artista urbano español y de los más aclamados a nivel mundial. Aunque la presencia del Pez como icono de este artista ya empieza a ser aburridora, es justo mencionar que el tipo logra hacer buenas y grandes composiciones con tan sencilla figura, aunque durante el evento, no se dio el caso. Los espacios para intervenir fueron una grosería a mi parecer, artistas que se cuentan entre los mejores a nivel mundial, con trabajos en paredes gigantes, esta vez se tuvieron que arrumar en pequeños soportes que no superaban los 3 metros de alto y variaba el ancho para cada uno. Aún así, muchos la rompen donde sea y en cualquier formato. De igual manera, sin importar que un artista como el Pez, logre buenas composiciones y haya trabajado espacios mucho más grandes, para este lienzo se quedó simplemente corto. En otras palabras, decepcionante su participación. Aunque el evento haya sido en un pésimo lugar, en una pésima época del año donde se sabe que no cesan las lluvias y los artistas tengan que pintar en un pésimo espacio, no le da derecho al artista español a realizar tan atroz y simple intervención, la cual le tomó sólo unas cuantas horas de un evento planeado para 2 días y extendido a 3. Como una sencilla opinión, pienso que eso es irrespetar el nombre de un evento internacional que en Bogotá es una porquería, pero que en el resto del mundo es lo mejor que puede pasar si se habla de grafiti.

Pez – España – Proceso

Pez – España – Terminado

Listo, superando el tema del Pez, la mayoría del evento es un cliché completo: realismo, letras, realismo, letras y así por toda la manzana. El tema de realizar pinturas realistas es algo técnicamente brutal y hermoso. El simple hecho de captar la naturaleza de un rostro a través de los aerosoles deja saber de un artista excelente, pues no es fácil llegar a ese nivel del manejo de una lata. Sin embargo, el que le agarra el tiro a la técnica no la deja ir ni por el putas. De pronto es un proceso largo y lleno de fallas en el intento de sacar una textura natural y que se vea realista y lograrla debe ser muy emocionante. Pero el mundo se está llenando de estos personajes que ya la lograron y ahora no saben hacer nada más, es decir que la creatividad les llegó hasta el color “piel”. En cuanto a las letras, no hay mejores palabras que decir, una flecha más, una flecha menos, un efecto 3D aquí y allá, más líneas, más burbujas, más brillos. Las diferencias entre unas y otras son muy pocas. Sin embargo, uno como entusiasta del grafiti aprende a disfrutar de esas pequeñas diferencias en el estilacho de cada uno.

Mientras seguíamos recorriendo la manzana, pasando por muchos artistas cuyas obras no estaban proponiendo nada diferente al evento, nos topamos con K-no Delix, artista colombiano. Su técnica y creatividad le suben la moral a uno como simple espectador al saber que se pueden dar cosas buenas entre tanta mala organización. El tipo (K-no Delix), ¿hace letras? Si, ¿hace realismos? Si, pero se sale de todo cliché que pueda encontrarse entre los participantes. Dentro de su conocimiento del color, anatomía y movimientos técnicos del grafiti, logra que ese realismo se convierta en una suerte de experiencia mágica perfectamente ilustrada. Y sus letras entre las texturas se convierten en un paisaje que complementa de manera magnífica al personaje, logrando una sensación diferente, visualmente hablando. Mientras cualquier “artistoide” se desvive y se agranda ante el uso de aerosoles de las marcas más costosas y con mejor olor (porque entre más caras huelen más rico), el plus de K-no es que logra su obra con excelentes acabados utilizando hasta la marca más barata(2) del mercado, sin bajar la calidad de lo que nos ofrece.

 K-no Delix – Colombia – Proceso

Para el segundo día del evento, el 4 de noviembre, la idea era llegar a la misma hora (2 de la tarde), pues había funcionado para dar tiempo a que comience lo bueno. Sin embargo, esta vez la lluvia se había demorado más tiempo en cesar, los artistas estaban apenas almorzando y para no perder el viaje, nos arrumamos en unas carpas junto con otros asistentes del evento, en las cuales no cabíamos. Pero, en este caso, cualquier cosa servía para no mojarse tanto. Mientras los artistas estuvieran almorzando no tenía sentido hacer la ronda normal para ver el avance de ellos, pues no los veríamos trabajar. No obstante, ya había escampado un poco y decidimos por salir a mirar en qué iba la vaina. Algunos trabajos con un avance notable, otros espacios aún vacíos hasta que llegamos donde estaba Ospen, uno de los artistas más vieja escuela de Bogotá y Colombia. Al ser de los pioneros del graffiti en este territorio, el tipo maneja todo tipo de técnicas “grafitescas”, desde la creación de personajes con estéticas de ilustración, realismos, letras, combinación de colores, efectos y demás, y aunque su propuesta no fuera del todo despampanante en este “magno” evento, su participación siempre será de las que más resalten. Ospen, aparte de ser pionero, también es miembro fundador del grupo Ink Crew, uno de los grupos de grafiti y arte urbano más importantes de Colombia. Este grupo es el culpable de la creación del mural más grande de Bogotá en el proyecto “Punto Magenta”, mural que fue realizado al sur de la ciudad a costa de pintar varias casas logrando que desde una cierta perspectiva, la unión de estas logre la ilusión óptica de la ilustración que estos desearon plasmar. O sea que no son cualquier parche de amigos. El grupo tiene otros integrantes que también se encontraban participando en el evento y aunque su intervención en esta ocasión no fue tan novedosa, su destreza y creatividad son impresionantes, aumentando de alguna manera el nivel del acontecimiento.

Ospen – Colombia – Proceso

Más tarde, después de un par de rondas más, nos encontramos de nuevo apeñuscados en las carpas mientras la lluvia cedía un poco. Afortunadamente estaba por comenzar en ese mismo lugar una batalla de tags(3). Realmente no me emocionaba mucho, pero mientras escampaba, parecía una buena idea para pasar el tiempo, cosa que al final resultó ser entretenida. Participar en estas batallas era de alguna manera libre, solamente se requería una inscripción minutos antes de comenzar, por lo que las batallas se darían entre diferentes asistentes, así como varios de los “pesos pesados” en el evento. En general, últimamente he pensado de esta manera y lo he hecho saber en algunos textos pasados que he escrito: el grafiti no tiene que ser “bonito” y mucho menos un tag, su función (si es que la tiene) no está dada por conceptos estéticos. Pero mediante iban transcurriendo las batallas me iba dando cuenta que aunque no haya una verdadera importancia, realmente existe un juicio por mi parte y seguramente por parte de muchos en el lugar, de que algunos tienen cero destreza a la hora de realizar un tag y que su acción es meramente desastrosa. Igual, al existir un jurado, este definía su decisión basado en eso mismo (juicios estéticos); así,, durante este tipo de eventualidades es donde uno se da cuenta que el hecho de saber realizar grandes y complejas piezas, con todo tipo de detalles minuciosos y casi perfectas, no hace a nadie el maestro que controla todo dentro del mundo del grafiti, pues fue evidente la incapacidad de muchos grandes artistas para realizar un tag con estilo. Obviamente la rosca no se hizo esperar durante el segmento de las batallas, como varios de los que participarían también eran participantes del evento principal, al momento de estos tener un versus con algún asistente “anónimo”, la mayoría de veces, el personaje reconocido ganaba la contienda, casi como si se conociera con los del jurado (¿sarcasmo?).

Batalla de tags

Este evento de grafiti es el primero al que asisto desde el 2013. Es curioso como después de tanto tiempo, todavía se reconocen los mismos rostros de siempre, ya sea de los grafiteros de los que uno siempre ha visto su trabajo o de esos asistentes juiciosos que van sagradamente a cada evento de grafiti que existe. 2013 fue el año en el que casualmente comencé mi carrera en la universidad. Y es que, por más que parezca una terquedad el aprendizaje desde la academia, de alguna manera uno se vuelve más crítico y criticón al abrir la mente y se empieza a dar cuenta de tanta mierda que existe en todo tipo de grupos, ya sean de artes plásticas, o de grafiti, o de música, o de diseño, o a nivel gubernamental (IDARTES).

Ya habiendo tocado el tema de la rosca, el evento es una gran bola de esta, aunque seguramente no todos los participantes sean parte del concepto de la palanca, si se nota que muchas de las participaciones ahí, están dadas a los amigos de siempre, a los amigos del crew(4), a los amigos de la localidad, etc. Cuando uno llega al evento no hay un cartel gigantesco con la foto de los organizadores, no es fácil saber quiénes son, aunque no es que sea información clasificada. Finalmente, si uno pregunta, puede enterarse fácilmente y apenas uno da con los que hicieron todo eso posible, se empiezan a atar cabos y se entiende mejor el porqué de la participación de muchos en dicho evento.

Rojor– Colombia – Proceso

El evento en general carece de muchas cualidades, pero la experiencia de sus asistentes no es una de ellas. Pues cada persona ahí pintando sabía perfectamente lo que hacía y lo desarrollaba con toda destreza. Aquí no se está criticando la experticia de nadie ni se están lanzando juicios basados en conceptos estéticos. Hay una crítica general para un evento que no está organizado con base en los estándares que se esperan dentro de la cultura del grafiti en otros países, en donde se ven intervenciones conjuntas, logrando que todo se combine en una composición unificada. Dándose también en espacios que parecieran hechos para estas prácticas y eventualidades; el problema va aún más allá cuando alguna vez se definió a Bogotá como la capital del grafiti, categoría que a mi juicio personal fue dada muy a la ligera (aunque actualmente ocupa el séptimo lugar en alguna estadística donde se mencionan las ciudades con más grafiti en el mundo, aun con todas las normas que lo cohíben y la evasión por parte del gobierno para patrocinar estas prácticas). Yo sé que el Meeting Of Styles no cuenta con grandes patrocinios y mucho menos de marcas reconocidas a nivel nacional o internacional. Es prácticamente hecho con las uñas, como coloquialmente se diría, pero en la historia de esta práctica en la ciudad de Bogotá hemos visto eventos con una mejor logística, mejores espacios y mucho más orden. Incluso se pueden ver eventos de muralismo como el denominado “Distrito Grafiti”, donde los trabajos que se muestran ahí son al nivel de paredes gigantes.

Para concluir, se disfrutó bastante el evento. Siempre es bueno ver que se está cocinando por ahí y ver en qué punto de su carrera están los diferentes artistas, pero es imposible dejar pasar todas las inquietudes que se tienen cuando se mira desde su organización hasta cuando es llevado a cabo.

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1: El spot es el lugar donde el grafitero o artista urbano plasma su obra.
2: En el contexto bogotano, Bulldog es la marca de aerosoles más económica que se puede encontrar con la que muchos grafiteros comenzamos.
3: El tag es la forma más simple en el grafiti, conocido popularmente como firma.
4: El crew es la forma de decir grupo o colectivo dentro del mundo del grafiti.
Felipe Chaves Granada
(Bogotá, 1991) Eterno estudiante. Criticón de la vida, las personas y el arte. Cree en eso del “amor al arte”. Ha participado en diferentes exposiciones colectivas por presión académica. Ilustrador, artista urbano y tatuador por amor.
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